Club literario

(Literatura. Actividad presencial en Valencia, 2015)

 

 

CLUB LITERARIO.

El CLUB LITERARIO busca provocar, a partir de la lectura colectiva y/o individual de alguna de las obras propuestas (lectura realizada linea a linea), una discusión y análisis que permita alcanzar un conocimiento compartido mucho más profundo y rico del que cualquiera de nosotros podría alcanzar por su cuenta en una lectura privada. Y ello, respecto tanto de los aspectos formales y estilísticos, como del contenido y del contexto histórico y político de la obra y del autor.

  • ¿Puede dar la narrativa algo más -ni menos- que un puro entretenimiento?
  • ¿Es posible obtener alguna forma de “conocimiento” a partir de la “literatura”?
  • La lectura colectiva ¿aporta algún valor añadido a la lectura privada?.

A dilucidar y ensayar estas cuestiones, mientras se disfruta con el viaje, es a lo que apunta mi invitación.

 

LECTURA EN VOZ ALTA para discapacitados o ancianos.

Esta variante de la actividad se dirige a personas que tengan (o hayan tenido) inquietudes intelectuales, y que por razones de salud o edad ya no pueden acceder con satisfacción a un texto escrito. Para ello, modero grupos de lectores, o (en el caso de discapacitados) actúo como LECTOR en voz alta, para leer obras literarias de calidad.

El contenido y el ritmo serán como en los demás casos a demanda del oyente/participantes, pudiendo incluir (si se desea) reflexión y discusión.

La actividad puede hacerse de forma pública (bajo la forma de un “salón literario”) o privada. Puede ser de especial interés para:

  • quienes individualmente o en grupo deseen compartir con iguales, releer y disfrutar, obras maestras de la literatura universal;
  • quienes por sus circunstancias personales (enfermedad, ceguera, movilidad reducida, convalecencia, etc.) tengan dificultades para disfrutar de obras escritas;
  • quienes sientan que a solas no consiguen suficiente concentración como para enfrentarse a obras complejas, y que el compromiso de un acompañante o de un grupo puede ayudarles a conseguirlo.

“QUÉ” textos, lógicamente es algo que está condicionado, entre otras muchas cosas, al gusto personal de los participantes, a su momento vital, a su nivel cultural y a sus aspiraciones (intelectuales, divertimento, estéticas, etc).

“CÓMO”, es una cuestión que estará en función de las características personales, de la formación, y de las capacidades psicomotrices y cognitivas de los participantes.

  • Como norma general, se procurará que lean ell@s mismos, por turnos cortos (por ejemplo, media página cada uno) para hacer la actividad más participativa y creativa (leer en voz alta y por turnos refuerza la motivación, la concentración y fija la memoria por los debates y discusiones que surgen entre los participantes). En el caso de que eso no fuera posible, leeré yo mismo de forma continua, pero deteniéndome, repitiendo y aclarando el texto cada vez que se me solicite, o cada vez que piense que el pasaje lo merece o requiere.
  • Los ritmos, además, podrán ser muy variados también en función del tipo de texto (novela, tragedia, teatro). La novela contemporánea, en general, tienen una narrativa fácil y prácticamente es de lectura continua. En cambio, los textos más antiguos o de mayor calidad o complejidad, requieren menor velocidad y más detenimiento. La gente se apasiona, pregunta y discute y quiere repetir los pasajes interesantes u oscuros, todo lo cual es algo muy bello de ver y vivir. Este puede ser el caso de Tolstoi, Lin Yutang, Shakespeare, Cervantes, Montaigne, El Cid, Garcilaso de la Vega, o Cicerón, Julio Cesar, Seneca, Virgilio, Plutarco, Salustio, Tito Livio; o Lucrecio, Voltaire, Rousseau, Montesquieu, o Bernard Shaw, Wilde etc. Pero al igual que la poesía, la tragedia y el teatro tienen su propio ritmo, cada novela y cada autor tienen el suyo. Y sobre cada oyente y cada lector tienen el suyo.

 

¡Estáis tod@s invitad@s!! 🙂

 

 

Propuesta de MATERIALES DE TRABAJO

LITERATURA SAPIENCIAL

  • GILGAMESH
  • PENTATEUCO,
  • PANCHATANTRA
  • LAS MIL NOCHES Y UNA NOCHES
  • TEXTOS DE LAS PIRAMIDES

LA IRRUPCION DEL HOMBRE MODERNO Y SU EVOLUCION

  • CERVANTES, M. DON QUIJOTE DE LA MANCHA
  • GRACIAN El criticón
  • CALDERON El gran teatro del mundo
  • CALDERON  La vida es sueño
  • MADAME DE LA FAYETTE La princesa de Cleves (Siglo XVII, la corte de Luis XIV)
  • IBSEN
  • DOSTOIEVSKI Crimen y castigo
  • DOSTOIEVSKI El idiota
  • DOSTOIEVSKI Memorias del subsuelo
  • DOSTOIEVSKI Los hermanos Karamazov
  • DOSTOIEVSKI Los demonios
  • KAFKA El proceso
  • MUSIL El hombre sin atributos
  • PROUST En busca del tiempo perdido (sobre la memoria)
  • JOICE Ulises (sobre la dispersión contemporánea)
  • CAMUS La peste
  • SARTRE, J. LA NAUSEA
  • SAINT EXUPERY El principito

EL REPARTO COLONIAL DE AFRICA

  • CONRAD, J. EL CORAZON EN LAS TINIEBLAS
  • HOCHSCHILD, A. EL FANTASMA DEL REY LEOPOLDO
  • VARGAS LLOSA, M. EL SUEÑO DEL CELTA

EL FIN DE SIGLO

  • TOLSTOI, L. ANA KARENINA (Rusia, al final del zarismo).
  • DICKENS, CH. DAVID COPPERFIELD
  • WELLS, H.G. LA MÁQUINA DEL TIEMPO

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL Y EL PERIODO ENTREGUERRAS

  • REMARKE, E.M. SIN NOVEDAD EN EL FRENTE.
  • ZWEIG, S. EL MUNDO DE AYER
  • LIN YUTANG. UN MOMENTO EN PEKIN, (China al final del imperio, previo a Mao).
  • LAWRENCE, TH. E. LOS SIETE PILARES DE LA SABIDURIA

EL EXISTENCIALISMO en la ciencia ficción

  • HUXLEY – UN MUNDO FELIZ
  • ORWELL, G. REBELION EN LA GRANJA – 1984
  • BRADBURY, R. Cuentos
  • LOVECRAFT, H.P. LOS MITOS DEL CTHULHU

LA MODERNA EXPLOTACION HUMANA

  • STEINBECK, JOHN LAS UVAS DE LA IRA (1939)
  • EHRENREICH, BARBARA POR CUATRO DUROS. CÓMO (NO) APAÑARSELAS EN EEUU (2000. Incursión a finales del siglo XX –en plena burbuja de prosperidad – en el submundo del trabajo precarios y mal pagado, único disponibles para la población no cualificada)
  • HAMPER, BEN HISTORIA DESDE LA CADENA DE MONTAJE (1998. Prologada por Michael Moore y que, con un estilo irónico y desenfadado, trata de la castrante alienación que provoca el duro y rutinario trabajo de las cadenas de montaje, en este caso, en una fábrica de camionetas y autobuses de General Motors.)
  • TRESSELL, ROBERT LOS FILANTROPOS EN HARAPOS (1914. Los benefactores a los que alude el título son los obreros, explotados con jornadas agotadoras y salarios de miseria, que financian en el fondo con su sudor a empresarios explotadores y políticos corruptos).
  • DIEZ ESPINOSA, JOSE RAMON. EL DESEMPLEO DE MASAS EN LA GRAN DEPRESION. PALABRAS, IMAGENES Y SONIDOS. (Ensayo histórico, Prof. Univ. de Valladolid, 2006) (Desde su presentación, se resalta que “el desempleo representa sobre todo inseguridad material, hambre y frío, degradación personal y exclusión social, resignación o violencia”, y supone “un viaje perturbador desde el pesimismo al fatalismo”)
  • GUTHRIE, WOODY . UNA CASA DE TIERRA (1947. La dura lucha por la vida de un matrimonio de aparceros en los años treinta, en las tierras más áridas del norte de Texas. El símbolo de esa lucha sin esperanza es el intento de sustituir su vieja y destartalada cabaña de madera por una sólida construcción de adobe, que identifican como su victoria sobre una naturaleza implacable y la esperanza de escapar de la explotación de los terratenientes).
  • AGEE, JAMES. ALGODONEROS. TRES FAMILIAS DE ARRENDATARIOS (1936. Con fotografías de época de Walter Evans y prólogo de Adam Haslett: “Una civilización que por la razón que sea pone la vida en desventaja, o cuya existencia radica en poner vidas humanas en desventaja, no merece llamarse así ni seguir existiendo”. Y quienes están dispuestos a sacar ventaja de ello son “seres humanos solo por definición, y tienen mucho más en común con el chinche, la tenia, el cáncer y los carroñeros del hondo mar”) (Reportaje periodístico realizado por encargo de la revista Fortune, que no llegó a publicarse).

“Algodoneros retrata sin florituras, con una sequedad casi documental doblemente efectiva porque su mensaje es imposible de rebatir, la dura lucha por la supervivencia de tres familias de arrendatarios de tierras dedicadas al cultivo de algodón en la Alabama de la Gran Depresión. Agee no buscó casos dramáticos, personajes de los que abusaban terratenientes sin escrúpulos, tragedias personales capaces de perturbar las malas conciencias, sino prototipos que reflejasen la realidad en su justo punto.

Aun así, fue demasiado para que Fortune lo recogiera en sus páginas. La existencia de las tres familias, endeudadas con frecuencia y siempre al límite, se centra en cuestiones básicas que dan título a los diferentes capítulos: Dinero, Cobijo, Comida, Ropa, Trabajo, Temporada de recolección, Educación, Salud y dos apéndices, Sobre los negros y Terratenientes, que casi resultaban obligados. En el primer caso, porque un tercio de los arrendatarios eran negros y, a los problemas comunes de su condición, se unían los derivados de la discriminación y el recelo– cuando no el odio- de la población blanca, incluso de quienes compartían su destino de víctimas. Este hecho diferencial, que habría podido alterar la esencia y el objetivo de su trabajo periodístico de campo, le llevó a no incluir en su investigación a una familia negra. Sin embargo, no podía dejar de señalar los elementos que situaban injustamente a esta minoría racial en una escala todavía inferior a la de los arrendatarios blancos.

En cuanto a los terratenientes, considera Agee que eran “la piedra angular de la estructura social y económica del Sur rural, un problema de una sutileza y complejidad casi inconcebibles”. Su objetivo era desacreditar viejas y engañosas etiquetas, como la del latifundista con látigo negro y pistola, o el aún más peregrinos de Caballero del Sur. Valga una frase para despejar cualquier duda: “El terrateniente no piensa en sus arrendatarios, sean blancos o negros, exactamente como pensaría en un ser humano o en sus mulos. Sólo piensa en ellos en tanto arrendatarios, y así los trata, y así exige que se comporten y que se relacionen”.

Sostiene Haslett que aquel reportaje maldito constituía “un ataque sin ambages contra un sistema de clases retrógrado, un ataque firmemente fundado en las vivencias particulares de quienes se encuentran en el escalón más bajo del sistema”. Aún más, que es un espejo en el que mirarse desde el presente, “cuando la mejora de la eficiencia y el aumento de la productividad laboral que tanto celebran los economistas se han convertido en mecanismo de trasferencia desde las clases pobre y media [los nuevos filántropos] a los dueños del capital”. Y cuando el sistema crediticio “ha establecido una impersonal variante financiero-capitalista de la trampa del endeudamiento que Agee describió” hace 78 años.” (Sobre reseña periodística de Luis Matias Lopez, Público 18-6-2014. Disponible en : http://blogs.publico.es/luis-matias-lopez/2014/06/17/explotacion-del-hombre-por-el-hombre-reflejos-de-la-gran-depresion/ )

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